Cada vez más gente confiesa sufrir ansiedad por el cambio climático. Vemos nubes rojas venir del oeste y amenazas de olas de calor con máximas de 40 grados antes de mayo. Las aves ya no descansan en Doñana y los embalses están muy por debajo de su capacidad. Estamos preocupados. Ayer entró en mi autobús una señora […]
Ni ecoansiosos ni ecoanalfabetos
