Tengo la sensación de que solo la izquierda que viene será capaz de proteger Doñana, porque solo esa izquierda es lo suficientemente autoritaria para prohibir, expropiar y expulsar a los agricultores irregulares de la zona. A nadie le gusta presentar el problema como un juego de exclusiones mutuas: o linces o acequias, o fresas o […]
Doñana, arranca las fresas
