No hay duda. Se ha abierto la caja de los sentimientos religiosos que había permanecido cerrada bajo siete llaves. Las llaves del materialismo, del positivismo, del escepticismo, del nihilismo, del utopismo, del cientificismo, y del hedonismo han saltado por los aires. Los siete cerrojos que guardaban el sepulcro en el que yacía enterrado lo religioso […]
