A las siete de la mañana la ciudad aparece dormida, tan apagada como mis fuerzas. La niebla filtra las luces de los coches y semáforos, y las difumina en un halo que no es de misterio sino de pesadumbre. En esa hora del día en la que está todo por delante, las tareas pendientes pesan más que […]
La ciudad como vocación
